No hay duda de que el curso de pan casero de Jordi Morera es el curso que más éxito está teniendo en términos de alumnos inscritos.

Esto se refleja también en la participación y en la magnitud que está adquiriendo el foro del curso, en el que los alumnos cuentan sus andaduras, comparten dudas y dialogan con Jordi para ver cómo mejorar su experiencia panarra. El foro cuenta ya con más de 250 comentarios y muchas veces los alumnos comparten las fotos de los panes realizados en su casa, con resultados sensacionales.


Hace poco vimos algunos detalles de cómo se preparó y realizó el curso de cerveza casera con Manuel Jim, la localización y el equipo audiovisual que participó. Hoy te contamos cómo se rodó el curso de pan.

Los tres cursos se rodaron de forma consecutiva en el mes de marzo de 2015. Concentrar los días de rodaje ha sido la única manera para optimizar el trabajo del equipo de profesionales que ha participado, dado que algunos de ellos viven fuera de Madrid y el resto del año estaban ocupados con otros rodajes: películas, series, programas televisivos, etc.



El segundo curso en rodarse fue el curso de pan casero de Jordi Morera. La preparación del rodaje empezó varios meses antes con la elaboración del guión junto con Jordi, la búsqueda de los ingredientes y utensilios necesarios, la búsqueda de la localización y la compra del vestuario. Para las harinas y los utensilios de panadería, tuvimos la suerte de contar con el apoyo de El Amasadero, la tienda de referencia para quien hace pan en casa, donde además nuestros alumnos tienen un 10% de descuento en cualquier compra.

Para los otros utensilios (boles, cuencos, jarras, etc.) y el vestuario, tuvimos que recorrer, junto con Pilar, nuestra incansable directora de arte, muchas tiendas de menaje y de ropa hasta encontrar lo que más se adaptaba al estilo que queríamos dar al curso. Este rodaje no necesitaba atrezzo ya que las cocinas equipadas del Miele Center no necesitaban ningún cambio. Aunque perdimos cierto “romanticismo cinematográfico” respecto a la localización y condiciones del curso de cerveza, rodado en el sótano de La Tienda de la Cerveza, la verdad es que se agradeció el cambio en términos de comodidad.

Pudimos utilizar de forma exclusiva una cocina totalmente equipada para el rodaje y una cocina accesoria de apoyo para las preparaciones. Ha sido importante contar con neveras amplias para las fermentaciones y con otros hornos para cocer en paralelo algunos panes mientras se iban rodando las fases de amasado o de fermentación. Muchas gracias de nuevo a Álvaro y a todo el equipo del Miele Center por acoger a toda la trupe.


Sin duda la parte de organización de las preparaciones de este curso fue la más complicada. Los tiempos de preparación de las recetas de pan son, a veces, muy largas y es impensable rodar toda una receta de pan en directo. Muchos pasos, como la preparación de prefermentos o las fermentaciones pueden durar horas.

En general, durante el rodaje teníamos que tener simultáneamente preparados o ir preparando, bajo las instrucciones de Jordi, los boles con los ingredientes, las masas después de una primera fermentación, las piezas ya fermentadas, las piezas horneadas… para que él tuviera siempre preparadas las piezas y pudiera explicar de forma lineal los procesos delante de las cámaras.

Encajar todas las preparaciones, los tiempos de fermentación, las cocciones ha sido el reto más grande de este curso. Las masas son seres vivos, difícilmente saldrán dos panes exactamente iguales. Los tipos de harinas, el agua, temperaturas ambiente diferentes...¡son tantos los factores que intervienen en el proceso de hacer pan!

Lo más sorprendente para los que íbamos preparando los “actores secundarios”, pesando, amasando, cociendo, en las cocinas de apoyo, ha sido presenciar cómo Jordi ha sabido reorganizar y encajar con una facilidad extrema todos los pasos, con una capacidad alucinante de superar cualquier mínimo imprevisto. Quizá el trabajo de un rodaje audiovisual no se diferencia mucho del trabajo diario en una panadería. El cine es también un mundo muy artesano.

No nos cansaremos de decir que trabajar con Jordi ha sido un verdadero privilegio. A los que estábamos en la retaguardia nos ha dado unas lecciones particulares de pan casero que no olvidaremos nunca y que le agradeceremos siempre.