La verdad es que estamos entusiasmados con los tres primeros cursos con miga. La respuesta está siendo increíble y los primeros alumnos están encantados. Muchos nos dicen que por fin están disfrutando de una explicación clara y sencilla de cómo poder hacer pan, cerveza, o cocinar al vacío en casa. Está siendo muy valorada la posibilidad de tener un acceso sin límites a los vídeos y a los materiales complementarios y, no menos relevante, tener acceso a los profesores y poder aclarar con ellos cualquier duda.

Estamos muy contentos porque necesitábamos este tipo de respuestas para despejar todas las dudas que habían ido surgiendo durante la fase de producción de los cursos que ha durado casi un año. Con las dificultades y nuevos retos que conlleva inevitablemente la puesta en práctica de tantas ideas que teníamos en mente.

Nos encantan los tres cursos, cada uno con sus peculiaridades, pero si hay un curso al que le tenemos especial cariño es el de Cerveza casera y hoy te contamos por qué.

Fue el primer curso que se rodó y, por lo tanto, en el que se ponía a prueba por primera vez todo el equipo audiovisual de Cursos con Miga que habíamos ido preparando en los meses anteriores.

El trabajo de preparación del rodaje fue muy intenso y consistió principalmente en la elaboración del guión junto con el profesor, en la configuración del equipazo de personas que nos acompañaron, compra de los ingredientes y utensilios necesarios para la elaboración de cerveza durante el rodaje, la búsqueda de la localización y la compra de vestuario y de elementos de atrezzo.

Para cerrar de la mejor manera el guión del curso, le propusimos a Manuel poder asistir a un proceso completo de elaboración de la cerveza “todo grano". No solo aceptó sino que consiguió organizar en febrero una sesión inolvidable con una doble preparación en casa de Mera, un clásico del mundo cervecero casero, famoso por sus grandes habilidades de bricolaje cervecero, que muy amablemente nos abrió su casa, despensa y bar!

Mientras Manuel y su amigo Tardon elaboraban 25 litros, la cantidad más asequible para hacer en casa (como hicimos después en el curso), pudimos presenciar al mismo tiempo el proceso entero de elaboración de cerveza con la forma súper automatizada de Mera, capaz de producir 50 litros de cerveza, y además probar muchas buenas cervezas caseras durante una mañana con mucha miga. Nos acompañó también César (aka Truth Behind 404), realizador audiovisual de los cursos, e hicimos una primeras pruebas de cámara.

A lo largo de esas semanas, fuimos organizando todo el equipo. El dream team de esta primera tanda de cursos estuvo compuesto por catorce personas en total, que formamos una pequeña familia durante las tres semanas de rodaje, a mediados de marzo de 2015:

El maestro César: realizador y director de fotografía.

Pilar con sus multifunciones y extra-atención en la dirección de arte, vestuario, maquillaje.

Ramón en los micros y mezcla final de sonido.

Los buenos amigos Pedro y David en las dos cámaras.

La sigilosa y siempre presente Laura como ayudante de cámara, video-assist y script.

Álvaro como eléctrico, maquinista y encargado del aparataje.

Jesús, también conocido como el Maradona del Final Cut Pro, responsable de toda la post-producción.

Juan, de Libros con Miga, en la coordinación de producción y mano a mano con César en el rodaje.

Lucas y yo, de Libros con Miga, en el equipo de producción.


Con este primer curso se estrenó la experiencia audiovisual de Libros con Miga y nos sirvió para engrasar toda la maquinaria. Muchos de los profesionales no se conocían entre sí y en Libros con Miga, salvo Juan que tenía experiencia en este campo, no teníamos experiencias previas.

Recordamos el curso de cerveza casera con mucho cariño, porque además de ser el primero, fue también el que se rodó en las condiciones menos cómodas. A diferencia de los cursos de pan casero y cocina al vacío, que rodamos en el cálido y cómodo estudio de Miele, el curso de cerveza se rodó en el espectacular, pero frío y húmedo sótano de La Tienda de la Cerveza, lugar de referencia para los cerveceros caseros y amantes de la 'poesía líquida' en general. Millones de gracias de nuevo a Javi de LTC por la hospitalidad y por la paciencia que tuvieron con nosotros.

La idea inicial era rodar el curso en la trastienda, pero cuando nos enseñó la parte subterránea no nos pudimos resistir. El sótano, a pesar de ser un sitio bastante inhóspito, con sus 16 ºC constantes y humedad altísima, lo convertimos en un plató muy bonito. Su alta presencia de “levaduras salvajes" no lo hacen el más indicado para una elaboración segura de la cerveza pero su estética garajera se ajustaba a la perfección al ambiente que estábamos buscando. El acondicionamiento y decoración representó todo un reto y tuvimos la posibilidad de dar rienda suelta a la creación del decorado que, en cambio, en los otros dos cursos estaba ya predispuesto.

Estuvimos varios días encerrados, sin apenas ver la luz del día. El calor lo generábamos las personas que estábamos trabajando allí y, sobre todo, Manuel Jim, el maestro crack, que nos deleitaba con su fino humor y extrema paciencia. Bueno, y con alguna escapadita a la planta de arriba para probar buenas cervezas artesanales.

El resultado ha salido espectacular y qué decir de nuestro profesor Manuel Jim, todo un profesional! No hay duda de que es el curso que nos ha dado más “rock and roll", como diría el bueno de Jordi Morera. Mezclando trabajo duro, buena gente y cosas ricas. Lo que viene siendo un curso con miga en toda regla.

Estamos seguros de que no existe mejor manera de iniciarse en el mundo de la cerveza casera que nuestro curso. Como dijo Manu al verlo, saliendo de su habitual discreción y modestia: ¡ojalá hubiera existido algo como esto cuando yo empecé!