Siempre es un buen momento para viajar, pero cuando las temperaturas comienzan a subir y ya en el horizonte oteamos el verano, nuestro cuerpo y mente nos piden un poco de aventura.

En Cursos con Miga nos encanta viajar por otras culturas y si además conlleva degustar nuevas joyas gastronómicas la satisfacción es total. Hoy miramos hacia Rusia donde encontramos el Kvas, un remedio contra la sed muy popular por tierras de Europa del Este.

Kvas literalmente significa "levadura de pan" y es una bebida fermentada de baja graduación alcohólica -los más fuertes rondan el 2% de alcohol y hay versiones sin alcohol-, hecha a partir de pan, masa madre, levadura, azúcar, centeno, malta de cebada y/o malta de centeno, según la receta que consultemos.

De forma tradicional y doméstica, en muchos hogares se realiza con pan (sobre todo centeno) masa madre, azúcar y agua. A partir de ahí, tenemos kvas para todos los gustos ya que admiten todo tipo de ingredientes como bayas, frutas, miel, leche con los que conseguir un sabor especial o una textura y color en particular.

El kvas también es la base para muchas de algunas sopas -okroschka- y platos tradicionales rusos siendo una elaboración imprescindible para entender la gastronomía de gran parte de Europa del Este. Ya lo dice un dicho de allá "el peor kvas es mejor que el agua buena".

Pero lo que más nos ha gustado del kvas es que, cuando empieza a apretar el calor en Rusia, puedes encontrarlo en multitud de puestos callejeros equipados con barriles tipo gasolina llenos de kvas realizado de manera tradicional y que, en definitiva, lo convierte en la bebida nacional rusa, con permiso del vodka.