Cierto es que no exite en el mundo cervecero las denominaciones de origen o una certificación análoga como tal. Normalmente las clasificaciones que nos encontramos hacen referencia a los tipos de cerveza según su receta o elaboración: ipa, apa, lager, stout... Sin embargo, sobre todo en el área centroeuropea, si que existen algunas cervezas que tiene su razón de ser en su lugar de origen.

La única cerveza protegida con un sello similar a una D.O es la cerveza Kölsch. En 1982 un grupos de cerveceros de Colonia firmaron la "Convención Kölsch" con la que se protegía la autenticidad de esta cerveza. En la actualidad son sólo 30 cervecerías las que elaboran este tipo de cerveza y todas ellas ubicadas en la región de Colonia. Anotar que son imitaciones aquellas cervezas en las que aparece la denominación "de tipo Kölsch".

Las lambic tambien están vinculadas a un área geografica concreta: el Valle del Zenne en Bélgica. Estas cervezas, como hemos comentado en otras ocasiones, fermentan espontáneamente por la acción de las levaduras salvajes existentes en este valle. Una historia de más de 400 años y esta peculiar elaboración las hacen representativas de este lugar.

Para que una cerveza trapense sea clasificada como tal ha de tener el sello ATP (Authentic trappist product) y para conseguirlo se han de cumplir 3 reglas: qué la cerveza esté elaborada por monjes trapenses dentro de la una abadía trapense, que dicha elaboración sea parte de la actividad principal del monasterio y que los beneficios de su venta se destinen al mantenimiento de la abadía y obras de calidad. Solo hay 11 cervezas trapense certificadas: 9 en los Países Bajos, 1 en Estados Unidos y 1 en Italia.


La Biére de Garde es una cerveza típica del norte de Francia del tipo ale que se guarda y madura durante un largo periodo de tiempo (de hay su nombre garde). Esta espera permite una segunda fermentación en botella por lo que se conservaba en botellas de tipo champagne. Su elaboración está vinculada a las granjas de la zona y a su calendario agrícola, sin embargo, esta tradición se perdió prácticamente por los estragos de la I y II Guerra Mundial en la zona y aún no son especialmente conocidas por el público en general.